Machu Picchu estuvo comunicado
con la ciudad capital del Cusco
y otras mediante caminos de excelente
factura. El camino inka a Machu
Picchu es conocido como la ruta
más famosa de Trekking
en Sud-América por la conjunción
de los diferentes elementos que
ofrece al visitante. Se inicia
en el km. 88 de la línea
ferrea hacia el Valle de la Convención,
en el lugar denominado Q'oriwayrachina.
Se encuentra ubicado dentro de
los límites del "Santuario
Histórico de Machu Picchu",
Unidad de Conservación
creada por el gobierno peruano,
en el año 1981, con la
finalidad de preservar recursos
naturales y culturales de gran
valor científico e histórico.
Políticamente, pertenece
al distrito de Machu Picchu, provincia
de Urubamba, departamento del
Cusco.
Clima y Suelo
El clima es relativamente templado
durante todo el año; bastante
lluvioso entre los meses de noviembre
y marzo; seco y cálido
entre abril y octubre, temporada
apta y recomendable para visitarlo.
La temperatura mínima anual
oscila entre 8 y 11.2 grados centígrados.
En los meses de junio, julio y
agosto la temperatura llega muchas
veces bajo cero. La temperatura
máxima anual varía
de 20.4 a 26.6 grados centígrados.
La conformación geográfica
de su suelo es sumamente accidentada,
con numerosas quebradas y cursos
de agua de origen glaciar, tributarios
del río Urubamba que cruza
la zona formando un profundo valle
que se interna a través
del batolito granítico
de Vilcabamba por más de
40 kilométros en una sucesión
de diferentes pisos ecológicos.
Paisaje.
El escenario natural es impresionante
y notable el equilibrio logrado
entre la naturaleza y la obra
arquitectónica inka. La
presencia de la cadena de Vilcabamba
con nevados de alturas superiores
a los 6,000 mts, tales como el
Salkantay, Humantay, entre otros,
y la conformación de selvas
y valles, crean imágenes
de fantasía donde los amaneceres
y atardeceres constituyen espectáculos
de grandeza y misterio.
Fauna
Es abundante y variada. La existencia
de especies consideradas en peligro
de extinción como el oso
de anteojos (Tremarctos Omatus),
el gallito de las rocas (Rupicola
Peruviana), el venado enano (Pudu
Mephistopheles), etc. ha sido
uno de los motivos para que el
Gobierno decida declarar la zona
como una "Unidad de Conservación".
La presencia de otras especies
como el puma, el zorro andino,
la nutria de río, la taruca,
el gato montes, el hurón
etc.; numerosas aves entre las
que destaca el cara cara, los
picaflores, el pato de los torrentes,
los loros, la pava de monte y
muchas aves menores de variado
colorido; reptiles como el jergón
bothrops y el coral micrurus,
peligroso por su activo veneno;
lagartos, ranas, quirópteros
y una numerosa entomofauna andina
y amazónica que se compenetra
en la zona, hacen del Santuario
un lugar donde la observación
y/o estudio se constituye en un
atractivo adicional para turistas
e investigadores.
Flora
Las grandes áreas naturales
están ocupadas por diversidad
de especies forestales, caracterizadas
de acuerdo a la altitud de su
hábitat. La vegetación
forestal está representada
por especies madereras como el
cedro, romerillo o intimpa, laurel,
etc., además de las especies
mencionadas predominan los géneros
Ocotea, Pedocarpus, Guarea, Weinmania,
Clusia, Cedropia, Cinchena, Eritrina,
o Pisonay, Ilex entre otros.
Las plantas ornamentales han
hecho famoso al Santuario Histórico
de Machu Picchu. Se han identificado
90 variedades de orquídeas,
muchas especies de begonias y
puyas. La mayor parte del área
está cubierta por plantas
herbáceas, arbustivas y
arbóreas.
Las variadas condiciones han
determinado características
propicias para el desarrollo de
flora muy diversa, que va desde
cerrados bosques propios de ceja
de selva hasta las ralas cumbres
de las montañas.